
Una vivienda donde la arquitectura y el paisaje fueron concebidos como una única experiencia.
Casa SV nació de una búsqueda sencilla: proyectar una vivienda donde la vida cotidiana pudiera desarrollarse en permanente relación con el jardín.
Desde las primeras decisiones entendimos que la arquitectura no debía imponerse sobre el paisaje, sino crecer junto a él. La implantación, la orientación solar y la organización de los espacios fueron pensadas como parte de un mismo sistema, donde cada ambiente encontrara luz, vistas y una conexión natural con el exterior.
Más que resolver un programa de necesidades, el proyecto buscó construir una forma de habitar serena, flexible y profundamente vinculada con su entorno.
Todo comenzó con el lugar.

EL LOTE
La posición de la vivienda en el terreno define mucho más que su ocupación.
Organiza los accesos, establece distintos grados de privacidad y orienta los espacios principales hacia los patios y el paisaje.
En Casa SV, la implantación articula los tres volúmenes y permite que arquitectura, luz y vegetación funcionen como partes de un mismo sistema.
Tres volúmenes. Una única vivienda.

MATERIALIDAD Y PAISAJE
Casa SV combina hormigón visto, madera y metal oscuro para construir una envolvente sobria y durable.
La vegetación acompaña esa materialidad desde el inicio: suaviza los bordes, filtra la luz y define los patios como espacios de uso cotidiano.
La casa no se completa con el jardín. Ambos fueron pensados como una misma estructura.
Hormigón
Aporta masa, sombra y continuidad entre interior y exterior.
Madera
Introduce calidez en fachadas, cielorrasos y elementos de protección solar.








Fachada
Relación con la calle y expresión material del proyecto.








GALERÍA





















